martes, 29 de julio de 2008

Trofeo San Lorenzo



Trofeo San Lorenzo… todo un clásico…



Por mucho que tenga que madrugar un día de carrera y aún poniendo el despertador, casi nunca lo necesito..
Me despierto con mucho sueño y hasta que la ducha no me espabila, los malos pensamientos en forma de quien cojones me habrá engañado a mí con esto de las carreras para levantarme un Domingo a las 7 de la mañana… y cosas parecidas ronronean sin parar. Pero es curioso, la ducha fresca espabila mis coco y el ritual de vestirme de corto ya empieza a ser un pequeño placer. Salir a la calle y sentir el fresquito mañanero en la cara termina de animarme.

Quedé con el amigo Carlos (micra) para bajar juntos y entre que se le pegaron las sábanas y que tuvimos que recoger a Dani en su barrio, llegamos a Atocha con el tiempo justo de recoger el dorsal. El calentamiento lo hicimos desde el coche hasta la zona de carrera.

Pistoletazo de salida y a correr. Esta carrera tiene gran encanto por muchas cosas, pero la organización podría mejorar en varios aspectos como es el ropero, o colocar un arco en la salida por ejemplo.

Los galgos se fueron delante y los paquetes nos quedamos en nuestro sitio. Salí con Miguel (miguelitokmo) y la rodamos tranquilamente los primeros kilómetros sin apenas enterarnos charlando y buscando la sombra por las calles solitarias. Tan solo la cuesta de San Vicente nos hace sudar una miaja pero la llegada al Palacio Real y los recuerdos de su paso en la maratón nos devuelven la sonrisa.

El fuerte calor empezó a notarse a partir de la mitad de la carrera y a ritmo tranquilo pero constante llegamos al avituallamiento que se agradece mucho. En las subidas Miguel se despega una miaja y me cuesta seguirle, sobre todo en la c/ Mayor que con el Sol de frente se hace pelín dura, pero nunca me despego más de 10 o 15 metros y al llegar a la puerta del Sol y todavía con fuerzas empiezo a subir el ritmo, y volvemos a estar juntos.

Este año cambió el recorrido y desde la puerta del Sol en lugar de bajar por Alcala hasta Cibeles como los dos años anteriores, bajamos por la Carrera de San Jerónimo hasta Nectuno para de ahí enfilar hasta Atocha y terminar en Lavapies…

Como decía desde la puerta del Sol animamos el ritmo y Miguel me siguió sin protestar. Me gusta llegar a la parte final de las carreras con ese punto de alegría que da ir pasando gente y terminar apretando… mola. Y así fue. Salió una media de 5’30’’ y sensaciones magnificas.

Agua y cervecitas para hidratar con los paquetillos allí presentes y cada mochuelo a su olivo. Fue un placer volver a saludar a los coleguillas de carreras.

Teníamos previsto hacer una paellita en casa y para allí nos fuimos todos con la idea de terminar el día con los paquetes. Pero el día se torció. Falleció el Sr. Juan (Abuelo de Lola) y aplazamos la fiesta para mejor ocasión. Pero esa es otra historia..
Saludos

5 comentarios:

Grimo runner dijo...

Que bien te lo montas lander en esto de las carreras, la verdad es que es la filosofia que me gusta de las carreras, disfrutar, pasarselo bien y después unas cervecillas con los amigos, se puede pedir más?.

sylvie dijo...

Lo siento mucho por el abuelito de Lola.

Enhorabuena a ti por esa carrera de recorrido tan bonito y por disfrutarla así, a pesar del madrugón.

besitos.

Jose Ignacio Hita Barraza dijo...

La verdad es que estuvo genial la carrera, estuve echando un ojo a ver si te veía, pero nada, y mira que debimos entrar en meta casi a la vez, pero bueno, otra vez será.

Enhorabuena por disfrutar las carreras así, en verdad es lo mejor de todo esto :)

German Alonso dijo...

¡Con lo que jode levantarse a esas horas y lo bien que sienta el fresquito mañanero recién duchado!.

Me alegro que disfrutaras la carrera aunque teniendo en cuenta el recorrido eso estaba hecho.

Abrazos, Germán.

Anónimo dijo...

Aspérate que acabe esta calurosa semana, y ponte ya con el Plan de Duracell, que al final se te pega el arroz pa Donosti ...jajajaja...!!!

Un abrazote

Paco Malagueta