martes, 14 de septiembre de 2010

Cuesta del tirón 2010


Empieza Septiembre, los colegios, el otoño está ahí mirándonos de reojo y rápidamente nos enseñará su cara. Pero ayer no, ayer a pesar de estar en los últimos días del verano la pista de atletismo de San Agustín era una fiesta, daba gusto ver la chiquillería corriendo los padres animando, todo ello envuelto en múltiples colorines que nos ponemos los corredores bajo un cielo azul y un sol potente, gozoso, como queriendo decir al otoño:- Eh tu que aquí todavía mando yo….
Celebrábamos la vigésima edición de la cuesta del tirón, una carrera que ha ido tomando cuerpo año tras año convirtiéndose en un clásico de los pueblos de la zona norte. Es dura, o la hacemos dura, porque como siempre digo, las carreras las hacemos nosotros lo duras que queremos en función de lo que queramos apretar.
Estamos empezando el curso, además el domingo pasado me dio un pinchacillo en el abductor y el fisioterapeuta me recomendó estar toda la semana sin salir, quería acompañar a Esteban, con lo cual no tenía ganas de sufrir. A rodar, a trotar con los amigos. Y así fue, de principio a fin de charleta con unos y con otros. La carrera es durita y el amigo Esteban aguanto a su ritmo pin pam toma lacasitos sin desfallecer, lentos pero seguros. La llegada fue bonita, un buen grupito de paquetes y la chikillería escoltando al guerrero y entrando triunfal en la recta de meta vitoreado por el numeroso público que llenaba la tribuna. Emocionante, moló.
Duchita reponedora y al lio. Hacía tiempo que no nos juntábamos tanto paquete y claro, siempre hay ganas de tomar una cerveza entre risas y chanzas, comentar el pódium del amigo Carlos micra (tercero de su categoría) o Sofía la hija de Esteban que ganó su carrera. Es el momento de hacer real nuestra relación virtual, de mirarnos a la cara y sonreír entre ilusiones objetivos y roncitos. Comimos una carne de buey muy rica.
Quiero abrir un paréntesis autocrítico para destacar el curro que se pegan nuestras mujeres mientras nosotros, primero corremos, luego comemos y después bebemos charlamos o reímos, ellas además de hacernos fotos y animarnos, luego atienden a la chiquillería. Aunque a ratos lo pasan bien, tenemos que intentar para próximas quedadas mezclarnos más con ellas y echarles un cable porque si no, no nos dejarán juntarnos y con razón.

La penúltima la tomamos en casa mientras los niños se bañaban y cuando la cosa se lía, se lía… no se bien como pero terminé en Algete en un concierto de los hombres G con Laura, Marta y LGL, Eso es un día de carreras por to lo alto y lo demás tonterías….

Gracias amigos por venir a mi pueblo y a casa, disculpas a las chicas por ser tan cafres, espero que la próxima nos organicemos mejor y otra carrerita más p’a la buchaca.

Estamos preparados para recibir al otoño con sus días grises, sus tardes más cortas, sus lluvias y esa bajada de temperaturas que tan bien nos viene para correr. Que venga cuando quiera, aquí estamos, pero éste fin de semana lo recordaré por el ambiente festivo que había en la pista, el calor la luz y el ambiente, aún veraniego.

Ilusionados saludos

2 comentarios:

Cornelivs dijo...

Lo has contado tan bien, y de tal modo que me parece que he estado ahí con vosotros (ya lo creo que me hubiera gustado...)

Un abrazo...!

Amig@mi@ dijo...

Sin tiempo de más.
Un besote.
NO me olvido.
;)