Mi maratón empezó hace poco más de un mes cuando me vi. con la inscripción hecha y que no había vuelta atrás. En cuanto a la preparación física pues ha sido escasita, pero bueno suficiente para mis expectativas. A mis tres o cuatro salidas a la semana le añadí un rodaje largo de 29 km y un par de ellos más de 20 y 25km y con esas trazas he sido capaz de ponerme en la línea de salida del Maratón.
Pero claro, yo había leído que la preparación psíquica era tan importante o más que la física, y ahí me dije que había que cuidarse no sea que el coco no funcionara bien en una prueba tan dura jijiji. Y yo lo traduje en una semana de mimos y cuidados varios. Buenas comiditas, un par de rodajes muy suaves, masajes, podólogo y disfrutar de ese pre-maratón que tanto gusta contándolo a los amigos, en el trabajo, en el bar, con alguna apuesta, que gane jijijji. Un maratoniano con suerte.
Ha sido una semana muy chula que no olvidaré. No sé que calificativo utilizar porque han sido muchas sensaciones en una parecidas a los grandes acontecimientos que se producen en la vida, igual si me atrevo con uno, ilusión.
El tiempo pasaba y se acercaba el día. El Viernes por la mañana fui a la feria del corredor y aún admitiendo las críticas en el sentido de que era un tanto pobre, para mí era mi primera recogida del dorsal para una maratón y claro, disfruté mucho. Que quieres que te diga pero me sentí alguien un poquito especial, con mi bolsa, mi dorsal, paseas por ahí formando parte de todo este mundillo del corredor. Tuve la suerte de saludar a Santi (Scop) y a nuevos amigos de Carreras Popular, Josero y Marcos. Fotitos, saludos y a comentar como un casimaratoniano que era.
El Sábado por la tarde llegó uno de los protagonistas del evento. El amigo Carlos Velayos. Yo le fiché para que me acompañara y vivir juntos no solo el maratón sino también los momentos pre y post de la carrera, y así fue. Bajamos de nuevo a la feria del corredor para seguir empapándonos del ambientillo y seguir conociendo y saludando amigos. En este caso fueron los Blogueros, Miguel (Elmorea) con su mujer y unos amigos y Pepe (Slowpepe). Este último me pareció un tipo especial de los que merece la pena conocer apenas unos minutos con él pero me hizo sentir bien. Me quitó de un plumazo esos complejos tontos que tenemos a veces los corredores lentos. Me quede con una frase suya y su entusiasmo que también me ayudaron en la carrera. “Aquí cabemos todos”. Un placer grandullón.
Cena de la pasta en casita con el amigo Carlos, preparando estrategias de carreras y disfrutando de esos momentos. Llamadas que haces, llamadas que te hacen los amigos y ese gusanillo, ese rum rum que cada vez que miras el reloj se va acelerando.
A la piltra, a intentar dormir. Bien dicho lo de intentar porque ví todas las horas en el despertador, desde las 12 hasta las 6 que ya cansado de apretar los ojos me levante. Bueno no había dormido pero había descansado, o por lo menos eso me decía yo para mí. Tatareo de hoy puede ser un gran día mientras me voy poniendo todos los bártulos necesarios. Desayuno con el tío Carlos y salimos hacia los Madriles con tiempo suficiente como para parar en Ventas hacer la última descarga y tomar un cafetillo para desperezarnos.
Con una hora de antelación ya estábamos en Cibeles saludando a corredores y amigos, como mola, ya se respira buen ambiente, todo son caras llenas de ilusión y energía positiva. Pochola, Numancia, Digi, de Nuevo Pepe, Guille. Seguimos hacía la quedada oficial y aquello ya si que es una fiesta, todos los paquetillos allí reunidos, últimos deseos de que todo salga bien, saludos, transmisión de energía positiva, abrazos sinceros, suerte para todos, fotos para la prensa. (gasias prensa. Loco, Darht, Lola) conocemos a otra protagonista, Sylvie, amiga bloguera, que había quedado para acompañarnos en la carrera. Una crack .Ese ratillo que pasé ahí con mis paquetillos fue especial, gasias chic@s. Soy un tipo con suerte.
Total, que llegaba la hora de ponerse a correr, lo cierto es que tenía ganas. Tanta tensión acumulada, tanto tiempo pensando en ese momento y allí estaba EN LA LINEA DE SALIDA de un Maratón. Casi ná. Nos deseamos suerte y PUUUMMM a correr. Salimos en el Paseo de recoletos Sylvie, Krisman, Gebre y yo. Durante la carrera, se arrimo gente al grupo y luego se desunió, como Manta jajaja, que lo hizo 4 o 5 veces. También que recuerde ahora Jesús, Teto, Evas2r y alguno más que no recuerdo sus nombres. Pero a meta llegamos los cuatro juntos. Eso también me gusto.
De la carrera que contar, fue un auténtico placer ir acompañado de estos amigos. Así es mucho más fácil hacer un maratón. Krisman y Sylvie, como pimpinela, todo el tiempo discutiendo y haciendo reír a todo el que por allí andaba. La gente se volvía porque parecía que estaban parodiando a los de escenas de matrimonio. Y Carlos pendiente de todo, como un padre que sin decirte nada sabes que vas protegido. Que importante es ir bien acompañado. Los kilómetros se pasan mucho más rápido, no tienes tiempo de pensar en negativo, te llevan el agua, te animan, te empujan con su aliento. Muchísimas gracias amigos, una gozada compartir mi primer maratón. Tengo suerte.
Como el objetivo era terminar, ni pique los kilómetros ni los diez miles ni la media ni na. Yo me dije a correr despacio y hasta el final. Los primeros kilómetros de ji ji ja ja, disfrutando del ambiente, de las caras de los corredores, de los gestos. Nada más coronar Plaza Castilla, me encuentro con una alegría, mi cuñada, está ahí para darme los primeros ánimos del día, como se agradecen. Seguimos trotando como digo a un ritmo muy suave siempre por encima de 6 minutos km. además en terreno favorable y con pocos kilómetros en las patas, el grupo es una fiesta.

Intento empaparme de todos los detalles, mirar a los edificios y ver a los animadores desde sus casas, los más madrugadores que se acercan para mirar nuestro paso. Veo a la mujer de Guille y sus niñas creo que por el trece, con su tenderete de música y animando a todos, que bueno. Y en un pis pas estamos por el centro de Madrid. Trotando por las calles más emblemáticas, Fuencarral, Gran Via, Callao, Puerta del Sol. Que chulo, intento grabar todo lo que puedo, esas calles habitualmente repletas de coches y gentío, hoy están para nosotros para disfrutar trotando. Mola.

En la C/ Mayor esta mi churri, que suerte tener una mujer así. Allí estaba como un clavo con el arsenal de provisiones por lo que pudiera ocurrir, geles, barritas, platanos, de tó. Me quedo con medio plátano y toda la energía que me transmite en un beso y los ánimos. Pero todavía vamos enteros, solo son 17 km y vamos muy bien .
El Palacio Real nos ve pasar. Algún turista aplaude tímidamente sorprendido por el espectáculo y pasito a paso vamos dejando atrás, Ferraz, Rosales, el precioso parque del Oeste, la gran recta del paseo de la Florida , Casa Mingo. Los kilómetros van pasando y las patitas se van poniendo duras, A partir del 25 los ánimos se agradecen mucho. Se notan especialmente la gente que ha sufrido algo parecido y animan con garra. Recuerdo un ¡¡¡ ánimo lander ¡¡¡ de Piedad amiga de Sylvie, un ciclista en la casa de campo que nos animaba con mucha fuerza, otro señor al finalizar la casa de campo que me dijo que ese era el ritmo para llegar a meta, y yo me lo creí. Una guapa Argentina del River que me dio un empujón de dos kilómetros con su sonrisa, un Veterano de 61 años que llevaba muchos maratones a sus patas, y una señora que gritó ¡¡¡ sois un ejemplo ¡¡¡, también me lo creí.

El paso por la Casa de campo es muy bonito son cinco kilómetros chulos pero ya la cosa se va poniendo seria, empieza el terreno desconocido y alguna duda quiere aparecer. Pero no, chupito de isotónico, un trocito de barrita energética y palante, pasito a paso metro a metro, van cayendo los kilómetros y el día parece que no es tan caluroso como creíamos ¡¡ que suerte ¡¡
El paso por los avituallamientos ya se hace tranquilamente sin agobios, tan solo andamos unos pasitos para tomar el isotónico del vasito y seguimos lentos pero seguros, Casi llegando al 30 los gemelos y el Aquiles derecho están duros como piedras pero un poco de reflex de los muchos voluntarios me ayuda a seguir trotando.
Empiezan a doler músculos y articulaciones que no sabia que tenía, pero en el 34 tengo de nuevo a La gran Lola otro trocito de barrita y llegamos, antes en el puente de San Isidro tenemos a los reporteros de la paquetería el Loco y Darht, unas fotitos para la prensa y nos dicen que cuando vamos a empezar a correr, ánimos a su manera. Todo se agradece.
Al pasar el 34, entre los ánimos de Lola, el medio plátano y tal y tal, ya sabía que llegaría, ahí se acabaron las dudas, había que sufrir una miaja pero llegaría. Es el centro de la ciudad, y vuelve la gente hacerse sentir. A Sylvie la conoce todo el mundo, la saludan la hacen fotos, la aplauden. Yo le robo la mitad de los aplausos sin cortarme, me hacen falta. Carlos comenta que los kilómetros pasan sin enterarnos “ya estamos en el 37 “.
Desde el 35 es un rio de gente andando, nosotros vamos muy despacito pero trotando pasando a todo el mundo. Mola. La subida de Menendez Alvaro es joia, temo que se me suban los gemelos y de nuevo un voluntario me rocía de reflex, parece que funciona. Tenemos ahí mismito Atocha, mucha gente, unos animan, otros toman cañas tranquilamente disfrutando de la primavera madrileña y nosotros a lo nuestro pin pam, pin pam, solo quedan las últimas rampas, los últimos kilómetros. Empiezo a disfrutar sufriendo. Intento animar a Sylvie y a Carlos aunque ellos van sobradillos pero los kilómetros son para todos y se van notando. Pero su sonrisa y ánimos son constantes. – vamos Lander, vas muy bien, lo estás haciendo fenomenal, y yo que me lo creo.
Llegamos a Menendez Pelayo, huele al Retiro, huele a meta, me acuerdo de las crónicas de equis y velayos, tan emotivas, me da subidón y de todos mis paquetillos que ya estarán en meta. Aparece de nuevo Lola, con un acuarius fresquito y más ánimos, que me empujan fuerte fuerte. Un esfuerzo y ya. Aunque es subidita seguimos a nuestro ritmillo todo el mundo anda, a Sylvie la siguen haciendo fotos y estamos arriba, en la c/ O ‘donnell . Recuerdo el pink que me dio el tiki ( un muñeco volador) que llevo en el dorsal y me dan ganas de volar jajaja me veo con fuerza intento apretar unos metros, cambio de ritmo animado por la gente y la emoción. Huele a meta lo estoy consiguiendo, pero al entrar en el retiro mis patas me recuerdan que llevan muchos kilómetros y me tiemblan una miaja, hay que llegar a ritmillo, mis compañeros de ruta me siguen. Son fieles ahí están, disfruto mucho del largo paseo del Retiro con la meta al fondo, Me da tiempo a recibir los ánimos y aplausos de las chicas de la paquetería, Cris, Marta, Angie…todas y ver a mis amigos los paquetes ya descansando que me animan, lanzo un beso y sonrío, voy contento, voy a llegar a la meta cuando el objetivo era estar en la línea de salida. Mola. Fuera miedos, fuera dudas.

Hacía un rato habíamos salido cuatro locuelos hacer un rodaje largo y estábamos entrando los cuatro de la manita en meta. Me habían ayudado hacer un sueño realidad, a sacar fuera miedos y tontás, a disfrutar de una preciosa mañana de primavera por las calles de Madrid. Gracias amigos.
Besos, abrazos y ración doble de sandía. Otro de los grandes momentos de la mañana. Buenísima.
Recogida de trofeo y un largo paseo, que viene bien, nos lleva al sitio de reunión con los amigos paquetes que nos esperan ya casi con la mesa puesta y un caluroso aplauso.
Me gusta este grupo de paquetes, gente que se casca la maratón en tres horas otros en cuatro y otros en un poco más de cuatro horas y media. Que más da, todos nos sentamos en el misma hierva del retiro a contarnos nuestras batallitas y disfrutar de una cerveza fría y rica tortilla de patatas. ¡¡ Soy un maratoniano con suerte ¡¡
Nota de prensa… jijijiij
Agradecimiento a todos los amigos del foro, ya que lo poco que se y la ilusión con que aborde esta carrera se la debo a ellos, y especialmente al Rincón de los Paquetes.
También a Paco Malagueta, por ayudarme todos estos meses y aguantar mis tontás. El me ponía un plan y yo hacía lo que quería jajaja. Pero me ayudó mucho.
A Carlos Velayos, pues….por todo, sobre todo por ser buena gente y hacerme confiar.

A Sylvie y Crisman, por ser como son, gente que sin apenas conocernos se entregan y te ayudan en un día tan especial. (gracias amigos, espero que sea el principio de una buena amistad)
Y lógicamente a mi churri, a mi gran L, a mi chica, por…….todo, que le dedico esta mi primera Maratón tan importante para mí.
Ilusionados saludos