martes, 13 de octubre de 2009

Soy mediocre

He copiado este post sobre la mediocridad del blog de mi amiga Fire, que me ha gustado mucho y me ha hecho reflexionar una miaja. Me gustaría compartirlo. Al principio me he dicho: ¡Anda, lo que me están diciendo¡… pero poco después mi apasionada vulgaridad me ha tranquilizado..

Podéis verlo en su contexto, con su música y su foto original en su blog que os recomiendo, pero yo lo he destrozado y lo he traido a este rincon donde la filosofía de bar está permitida.

La mediocridad es una enfermedad sin dolores, sin apenas síntomas visibles. Los mediocres parecen, si no felices, al menos tranquilos. Suelen presumir de la sencilla filosofía con que se toman la vida, y les resulta difícil darse cuenta de que consumen tontamente su existencia

Me he sentido identificado especialmente con estos párrafos aunque obviamente no estoy de acuerdo con el final. Consumimos tontamente la existencia. ¿Porque Tontamente?... ¿Es más listo el que pasa el día haciendo miles de cosas, estudiando dos carreras a la vez, levantándose a las 6 para ir al Gim y acostándose a las tantas para presidir el club?... si es más feliz así fenomenal. Pero no por eso es uno más listo que el otro. A más conocimiento de cualquier tema, te das cuenta de poco que sabes del mismo. ¿Hay algo más chulo, que por lo menos aparentar cierta tranquilidad o presumir de las cosas sencillas de la vida?

Todos tenemos que hacer un esfuerzo para salir de la vulgaridad y no regresar a ella de nuevo. Tenemos que ir llenando la vida de algo que le dé sentido, apostar por una existencia útil para los demás y para nosotros mismos, y no por una vida arrastrada y vulgar

No quiero hacer muchos esfuerzos, me quedo en la vulgaridad. La vida se puede llenar de cosas mediocres o vulgares y disfrutar tanto con ellas como con las más sofisticadas. Si creo que se pueden hacer cosas por los demás, pero también con cositas sencillas, y empezando por los que tenemos al lado, no hace falta irse al Congo.

La vida está llena de alternativas. Vivir es apostar y mantener la apuesta. Apostar y retirarse al primer contratiempo sería morir por adelantado

Aquí si estoy de acuerdo. Apuesto por hacer un maratón en Febrero, los contratiempos ahí están, pero mantendré la apuesta hasta el final, claro que si no se puede correr la maratón entera, buscaremos otras alternativas, como la gastronómica o la de pasar el finde entre amigos.

La lucidez hace amargo el éxito, mientras la mediocridad alberga siempre alguna esperanza”

Y esta frase me parece buenísima, para enmarcar junto con otra que he leído hoy de mi amigo Uros que dice así:

Hay cosas que cuando empiezan a doler, no dejan de hacerlo”

No tiene mucho que ver, o sí, pero dada mi mediocridad me apetece dejarla aquí escrita en este vulgar rincón paquetil.

Y tu eres vulgar, o tal vez mediocre….



Ilusionados saludos


3 comentarios:

Cornelivs dijo...

Sin tiempo para leerte, amigo lander. Solo me paso para dejarte un abrazo.

Amig@mi@ dijo...

Lo mejor:
estar contento con uno mismo. El nivel de todo se puede aumentar, pero la autoestima es parte importante en todo este asunto.
Un besote ;)

uros dijo...

Todo el mundo es mediocre, también aquellos que se creen más que los demás. Si vivimos obsesionados con descubrir, realizar, dominar, sólo "grandes" cosas, nos perderemos la belleza de lo más elemental. Tu estás curado de eso, Lander. Por ejemplo: los que no pueden correr a 6,40 hay cositas que no ven.